Porque la muerte no avisa, es importante ser previsor. El coste medio de un sepelio en nuestro país ronda los 3.500 euros. Un importante gasto que puede llegar en un momento en el que no se dispone de los recursos suficientes para asumirlo. La solución: planificar la despedida a lo largo de nuestra vida, invirtiendo en la tranquilidad de nuestra familia mediante la contratación de un seguro de decesos. Este seguro cubre los gastos del servicio fúnebre y se responsabiliza de los trámites administrativos para aliviar a los allegados de este duro trámite.